jueves, 6 de junio de 2013

licencia

Tuve que llevar la licencia al trabajo de mi papá
micro, metro, cambio y metro, alcantara, barrio de cuicos
lujoso barrio.
En el departamento, según me ha contado con mucho interés mi papá y yo desinteresado he escuchado, vive un par de ministros de la nación, es decir ministros del gobierno heredero de pinochet
Traigo la licencia le digo a un canoso perro faldero, que corría interrumpiendo nuestra conversación, a abrirle la puerta a los asquerosos propietarios
espere que el encargado no está, tome asiento
y esperé por una hora y 15 min
una hora y quince que podría haber perdido en cualquier otra parte, pero perderla ahí era lo peor,
ver a ese repugnante obrero clase media, sonriente correr y echar sus humillados chistes chipapico a viejas fachas con acento de zángano malnacido herederas de las riquezas de todos nosotros
era perturbador y deseaba salir cortando cabezas o en su defecto escupir a cada uno de ellos, incluido a esa cosa vestida de conserje.
Pasaban los minutos y escuchando el eco de los juegos de  niños, que mañana humillarán a mis hijos
me comía un resentimiento que canalizaba pensando en llegar a escribir.
Finalmente el supuesto jefe de mi padre no me quiso atender, pues tenía "cosas más importantes"
tenía razón, después de todo, yo era sólo un hijo de...
y el conserje sonriendo, tratando de conciliar mi espera con el pellejo de su jefe, seguía echando repugnantes chistes buena onda.

lo terrible, quizás lo más terrible de todo esto, no era el conserje
lo terrible era saber que ese es el puesto de mi padre
que él es su reemplazante, es decir, él es sólo la imitación momentanea del lameculo de mi padre
y pensé en la conversación con la colega que dichosa
descubrió que su conservadora familia en realidad no era suya,
y que su verdadero gen es un tipo que vive su vida a su manera
pensé en lo liberador que debe ser sentirse libre de una herencia
saber que eres dueño de tu propio destino, y si bien lo soy, hay cosas de las que no puedo renegar
no puedo matar a mi padre, o si bien puedo
jamás podré borrar sus anhelos de verme convertido en su herencia
jamás podré desprenderme de ese juicio que hacen ante la rebeldía
jamás podré sentirme libre y compartirlo con ellos
me encantaría verlos libres también, pero lo tienen tan metido
les dijeron tantas veces que ese es el modo correcto de vivir que se la comieron con vaselina y atravesado
y le abre la puerta con una cara sonriente de sumiso explotado a los hijos de la remilputa que controlan nuestras vidas
y que si es que no estamos de acuerdo nos echa a los paco,
le sonríe al que dictó la ley para que nos quitara la libertad y asumiéramos la vida como un eterno servidor.
Desearía tanto desprenderme de todo lo que soy y he sido
deseo que mi existencia no sea en vano,
que los niños que vayan saliendo y que yo pueda conocer, ojalá meterle algo del gen
que al menos ellos, cuando sean hijos no sean esta mierda social que se proclama en todas partes
es tan difícil escucharse uno mismo habiendo tanto ruido en todas partes.
me siento un poco desesperado
y al menos llegué al blog pa gritar sobre las teclitas

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