lunes, 7 de septiembre de 2020

todo estaba bien. mentira.

ahora que me rodeo de gente que me cae tan bien
me abrumo con los fantasmas de lo poquita cosa que soy
ni tan creativo, ni tan simpático, si tan niña ni tan mamá
estúpida competitividad, ¿es acaso esa pelusa del ombligo?
quiero con esa intensidad del miedo a no quererme
ya no me hagas caso
perdona, se me olvida, ya se pasa
te acuerdas cuando hablamos de depresión
nunca dejas de hablar del mismo tema, como si la vida no tuviera dolor intrínseco
a los 10 años se te perdió el zapato de cristal 
y quieres un príncipe que lo traiga de vuelta
esto es lo mejor que puedes aspirar
disfruta o calla para siempre
abraza y curate, pero no todos los días, que de eso no se trata
siempre
al menos esta vez
quizás ya es tiempo de dejar de pensar en ser algo
ya muchas veces lo tomamos en serio
no nos valoran mami
mamita, no te mueras que me muero también 
todo lo que haces queda malo
no tiene alma
no tienes alma
ni tan creativo, ni tan artista, ni tan atractivo, ni tan amigo
ni tan humano, ni tan animal, ni tan solo, ni tan despreciado
solo andas llorando para que te digan algo bueno
escribir, esta vez es una carta abierta a los fantasmas internos
nadie lee, nadie sabe, eso es bueno
es un buen paso el que damos, uno a la vez
recordemos que casi tenemos 36, 
es poco relevante para el yo viejo que leerá esto mañana
el error por suerte ha sido lo poco de expresivo que he sido
mi consuelo es la depresión
sin ella seguro hubiera sido aún peor que esto.
Proclamaré a los vientos que escribir es sanador
no tienes más que encontrarte con el diablo propio.